Conclusiones sobre un debate

Escrito por Carlos Marti. Publicado en Smart cities

Desde el 13 al 30 de abril pasados se ha desarrollado un debate online en la plataforma RConversa bajo el título Debate sobre ciudades sostenibles: ¿en qué barrios queremos vivir? (tal y como te hemos venido informando en estas páginas). Tras su conclusión el lunes pasado, su moderador, Carlos Marti (director de la revista Ciudad Sostenible) nos resume lo hablado en toda esta conversación multiplataforma en la que han colaborado Paisaje Transversal e ¿Y por qué no..?

Necesariamente compatible y en ningún caso excluyente. Esta sería la frase que mejor resume las aportaciones de los internautas en el debate sobre el papel que han de jugar la tecnología y la ciudadanía en la nueva ciudad.

La tecnología, una definición demasiado amplia que puede abarcar desde las TIC hasta sistemas para la mejora de la accesibilidad, no son suficientes por sí mismas para desarrollar sistemas urbanos sostenibles, eficientes y habitables. Más bien por el contrario, la clave está en que sean los propios ciudadanos los que escriban el guión de la nueva ciudad, y que en este guión se decida colectivamente para qué y cómo se utiliza la tecnología. Como dice un participante, la ciudad como plaza abierta participativa cuyo código fuente está escrito colectivamente.

 Las ciudades llevan siglos aplicando la tecnología, y no siempre esto ha significado que sus procesos urbanos sean más inteligentes (la tecnología facilita la vida, pero también la mediatiza, dice un participante haciendo referencia directa al vehículo a motor). No obstante, en la actualidad está comprobado que la aplicación de soluciones tecnológicas en terrenos como la movilidad o la iluminación hacen de nuestras ciudades espacios más eficientes y habitables para los ciudadanos.

En general, los participantes se muestran de acuerdo en que el uso de la tecnología es necesario para mejorar los entornos urbanos, pero que lo más importante es la participación de los ciudadanos, su grado de responsabilidad y su nivel de compromiso con el diseño de la ciudad. Como dice un internauta, es la “hibridación entre capital humano y capital tecnológico”.

El debate no ha olvidado otros aspectos como la dimensión de la ciudad sostenible (quizás una ciudad inteligente es aquella que no supera el millón de habitantes), la importancia de la diversidad humana en la nueva ciudad (relacionado con la cohesión social), la ciudad como realidad socio-natural, la necesidad de que la ciudad hable con sus ciudadanos y viceversa, y la cuestión generacional en relación a la visión de la juventud, las generaciones que ya han nacido en un mundo digital.

Foto: Diálogos en la Granja